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La historia de "Trullo"

25/02/2014

La vida está repleta de paradojas y hoy somos testigos de una de ellas. Las cárceles son lugares en los que se confina a los humanos que cometen delitos graves que vulneran las normas esenciales de convivencia. Lugares que nadie desearía como residencia temporal, por corta que esta fuese. Pues bien, la protectora El Refugio ha rescatado a un perro abandonado que deambulaba por los alrededores del Centro penitenciario de máxima seguridad de Estremera en la Comunidad de Madrid, en el que actualmente se encuentra recluido el conocido delincuente Gao Ping. En su desesperación, el animal encontró la oportunidad de colarse en el Centro y creyendo que allí encontraría cobijo, no se lo pensó dos veces. La sorpresa del guardia civil que percibió su presencia fue tan grande como su amor por los animales, lo que le permitió ganar su confianza a base de cariño y una generosa dosis de comida. El agente contactó con El Refugio, que se desplazó hasta el Centro para rescatar a “Trullo”, como finalmente ha sido bautizado. La paradoja es aún mayor si recordamos nuestra campaña de concienciación contra el abandono de animales lanzada en 2013, en la que se podía ver a un perro en el interior de una celda, bajo el lema “el abandono es una cárcel”. Hoy “Trullo” se encuentra fuera de la cárcel de Estremera y también de la del abandono, y espera encontrar muy pronto una familia que lo adopte.
 
“Estamos muy felices de haber podido darle a “Trullo” la libertad, con la certeza de que no será condicional.
 
Y quiero recalcar que el abandono, para los animales que lo sufren, es una condena que en muchas ocasiones termina siendo de muerte. Por lo que vemos, parece muy complicado concienciar a los que abandonan animales para que dejen de hacerlo, así que lo único que podemos decirles es que vamos a seguir persiguiéndolos para que sean juzgados y condenados por los delitos que cometen”. Declaró Nacho Paunero (Presidente de El Refugio).

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