Desde la protectora El Refugio hemos tenido conocimiento a través de un comunicado de la Decana de la Facultad de Veterinaria de la UCM, de que el investigado Luis Miguel Viñals Flórez, también conocido como “El Vampiro de Humanes”, está cursando asignaturas de carácter preprofesional, en un período de tiempo que se extiende desde el 12 de enero hasta el 8 de mayo del curso 2026-27. Tiene contacto directo con animales de diversas especies. Ello implica, sin género de duda, el desarrollo de una actividad materialmente veterinaria o auxiliar veterinaria.
Estos hechos apuntan a que Luis Miguel Viñals Flórez estaría presuntamente quebrantando las medidas cautelares que el Juzgado de Instrucción Nº 5 de Fuenlabrada dictó en el Auto de fecha 14 de junio de 2022, en el procedimiento abierto contra él, en el que se le investiga por presuntos delitos de maltrato continuado a animales domésticos, falsedad documental, e intrusismo profesional. Dichas medidas cautelares dictan la prohibición al investigado de la tenencia de animales, y el ejercicio de cualquier actividad relacionada con animales, mientras dure la instrucción, con carácter expreso, claro y terminante, sin excepción alguna.
Del propio escrito de la UCM se desprende que la Universidad ha tenido conocimiento indirecto de la existencia de medidas cautelares, sin que el investigado haya comunicado dicha circunstancia. Esto evidencia una conducta de ocultación consciente, orientada a eludir el cumplimiento de la medida judicial, cuando el investigado es perfectamente conocedor de la existencia y alcance de las medidas cautelares impuestas, habiendo sido requerido al efecto para su cumplimiento y advertido de los efectos o consecuencias de su eventual incumplimiento.
“Hemos solicitado la investigación de los hechos, que evidencian un desprecio absoluto a la Justicia, a la Universidad, y a los propios animales. De ser constatados, podrían significar la incoación de una nueva causa penal de "El Vampiro de Humanes” por comisión de delito continuado de quebrantamiento de medida cautelar, y delito continuado de intrusismo profesional.
Cabe recordar que el origen de dicho apodo proviene de las presuntas y macabras prácticas que se le imputan. Durante años, extraería la sangre a infinidad de galgos para lucrase con su venta, llegando a ocasionar la muerte a multitud de ellos. En 30 años dedicados a la protección animal, no habíamos conocido nada más macabro, repugnante, y perverso. Por nuestra parte, seguimos personados como acusación contra Luis Miguel Viñals Flórez, y haremos todo lo que esté en nuestras manos para que sea condenado a la máxima pena contemplada por nuestro actual Código Penal”. Nacho Paunero, Presidente de El Refugio.
¡¡Abrazos, salud, y muuucha Vida!!